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El director del laboratorio LeufüLab fue entrevistado por EMOL.TV debido a la reciente preselección del prototipo Ambumatic, un ventilador mecánico desarrollado por el laboratorio por parte del concurso «Un Respiro Para Chile» de Socialab, SOFOFA Hub y BID.

Guillaume contó para el medio que el diseño del prototipo de ventilador mecánico que ya avanza en sus testeos clínicos, fue “iniciado desde cero, por considerar el difícil acceso a determinados insumos y materiales que hay en regiones.

Eso los habría llevado desde un inicio buscar un diseño más adaptados a las condiciones reales del prototipado y producción y desestimar imitar los diseños liberados por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y de otros laboratorios europeos.

Al inicio de esta emergencia sanitaria como laboratorio “nos pusimos a disposición de las autoridades regionales” para conocer las necesidades. Desde ahí partió el desafío por dar con un aparato que mecanice los ventiladores manuales que son usados para el traslado de pacientes en ambulancia.

En ese sentido, profundizó que Ambumatic partió desde la perspectiva del “usuario”, es decir, que “escenario de uso queremos generar, por lo que buscamos un equipo portátil y liviano».

Ciencia en emergencia

El director de Leufülab aprovechó para referirse a la experiencia que significa desarrollar ciencias aplicadas para una emergencia para la que no estábamos preparados:

«La falta de recursos en las ciencias es un problema en general, pero estamos con la capacidad de adaptarnos, nos exige ser más ingeniosos, por eso no se ha transformado en un problema mayor», explica Serandour. 

De hecho, Guillaume apunta que la reacción del laboratorio y sus integrantes ha sido muy positiva, “me confirma que podemos hacer cosas en Chile. “Nos confirma que sabemos hacer las cosas y que hay iniciativa, hay un quehacer tecnológico que nos permite responder en esta crisis”, sostuvo.

Además, recuerda, que la situación es más favorable que hace 4 o 5 años atrás. Desde la baja de precios en los insumos y tecnologías, el acceso generalizado de internet y tutoriales. 

Finalmente el director de Leufulab cree que lo que aporte el laboratorio y la academia es parte de un esfuerzo más popular y colectivo para aplanar la curva de contagios y ayudar al personal de salud:

“Tengo una vecina que empezó a coser mascarillas para repartirlas, otros han comenzado a repartir comida. A esos esfuerzos, se ha sumado una actividad académica que ciertamente es importante, porque nosotros nos beneficiamos a infraestructura, maquinaria y conocimiento”, concluyó el académico.

Leufülab es parte de