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Nota realizada por ElMostrador.cl

Es una tendencia a nivel mundial: este jueves, la U. de Oxford empezó a probar una vacuna contra el SARS-CoV-2 en seres humanos. Prototipos de ventiladores mecánicos, aplicaciones de IA e investigación en nanobodies son algunos de los ejemplos en nuestro país. Sin embargo, no solo hay trabajo por institución, sino también investigaciones en que colaboran varias entidades. Cerca de 300 proyectos se postularon al concurso Retos de Innovación COVID-19, una iniciativa organizada por el Ministerio de Ciencia, Corfo y el Laboratorio de Gobierno del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, cuyos ganadores se darán a conocer próximamente.

La vacuna contra el coronavirus en que actualmente trabaja la Universidad de Oxford, que comenzó a probarla este jueves en seres humanos, mientras Estados Unidos y China trabajan en pruebas similares, es uno de los ejemplos de los avances de la biotecnología en el contexto de la pandemia a nivel mundial.

Las innovaciones también abarcan otras áreas, como la telemedicina, la inteligencia artificial y la industria farmacéutica, entre otras.

Se trata de un impulso a la innovación tecnológica en universidades y centros de investigación que también se está dando en Chile.

En nuestro país, algunos ejemplos son prototipos de ventiladores mecánicos, escudos faciales y aplicaciones de celulares. Sin embargo, no solo hay trabajo individual por institución, sino también investigaciones en que colaboran varias entidades.

Cerca de 300 proyectos se postularon al concurso Retos de Innovación COVID-19, una iniciativa organizada por el Ministerio de Ciencia, Corfo y el Laboratorio de Gobierno del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, cuyos ganadores se darán a conocer próximamente.

Varias líneas de acción

Usualmente, las universidades trabajan en varias líneas de acción. Por ejemplo, en la Universidad de La Frontera hay trabajo en el área de contención y seguimiento, con el desarrollo de una plataforma informática para contención comunitaria preventiva y seguimientos de casos positivos y en cuarentena. Se trata de un trabajo articulado con la compañía multinacional Everis, la empresa nacional Telsur y el Servicio de Salud Araucanía Sur.

Por otro lado, en el área de diagnóstico, se realizó la habilitación de dos laboratorios de diagnóstico, junto con la exploración de nuevas alternativas de testeos.

Asimismo, en el área de respiración mecánica, la casa de educación superior trabaja en varios prototipos de respiradores mecánicos.

En la Universidad de Chile, el Laboratorio de Fabricación Digital FabLab, de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, diseñó un escudo facial que comenzará a ser impreso por fabricantes nacionales.

Se venderá a un precio ético, con el objetivo de rebajar los costos para los centros de salud y a la vez apoyar a los productores que se enfrentan a la crisis económica.

En esa universidad, cuatro equipos además trabajan para producir 2.000 escudos faciales antivirus para el Hospital Clínico de la U. de Chile.

Fueron diseñados por la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Casa de Bello, para apoyar en la crisis sanitaria por COVID-19.

Ventilador mecánico

En otros casos, diversas universidades trabajan en un mismo aparato. Un ejemplo son los prototipos de ventiladores mecánicos, en que trabajan universidades como la U. de Chile, la U. Austral y la Universidad Técnica Federico Santa María, entre otras.

En el primer caso, inició una fase avanzada de pruebas de salud. El equipo fue desarrollado por la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile y comenzará a ser evaluado con un pulmón artificial, gracias al apoyo de profesionales de la salud de la Facultad de Medicina y del Hospital Clínico del mismo plantel.

La iniciativa tiene como objetivo construir estos ventiladores de manera masiva y a bajo costo en Chile para ponerlos a disposición del sistema de salud en las próximas semanas.

En la UACH, en tanto, se trata del “Ambumatic”, creado por el Laboratorio de Innovación Tecnológica LeufüLab de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería.

Tras la aprobación, por parte del Comité de Ética-Bioética de la UACH, se iniciará el estudio preclínico controlado que permitirá validar el desarrollo de este prototipo de dispositivo de asistencia para ventilación mecánica.

El dispositivo diseñado en la U. Austral, desde su inicio, se ha centrado en el usuario final que es el paciente y por ello el equipo ha sido riguroso en incluir a médicos y personal de salud experto en el área para su desarrollo y considera además pruebas en animales, antes del uso en seres humanos.

Nuevas metodologías de diagnóstico

En esta misma universidad, un grupo de investigadores, dirigidos por Claudio Verdugo, de la Facultad de Ciencias Veterinarias, en conjunto con AUSTRAL-Omics y en coordinación con el Laboratorio de Biología Molecular del Hospital Base de Valdivia, realizarán estudios epidemiológicos.

Lo nuevo es que se implementarán nuevas metodologías de diagnóstico de COVID-19, para responder, si fuese necesario, a la actual falta de insumos para la técnica oficial empleada.

El equipo propone un método de bajo costo para diagnóstico masivo, que pueda ser utilizado para el monitoreo de personal crítico en riesgo de infección por su alta exposición al SARS-CoV-2.

Asimismo, en el laboratorio dirigido por el doctor Alejandro Rojas se evalúa una terapia de emergencia con Anticuerpos: búsqueda de anticuerpos de alpaca (nanobodies) capaces de bloquear y neutralizar el virus, para la generación de una terapia administrada por inhalación.

Por otro lado, un colaborador canadiense, creador de la vacuna contra el ébola, pondrá a disposición del Hospital Base y la UACH una vacuna desarrollada por su laboratorio, con la intención de realizar un estudio clínico Fase 1 en Valdivia. Para ello, se está intentando levantar el financiamiento necesario con la Sofofa.

Telemedicina

La Universidad de Concepción (UdeC), específicamente la Facultad de Medicina, creó una plataforma para que los ciudadanos aprovechen la telemedicina en la detección del virus.

«Lo que estamos intentando es ofrecer un servicio de atención remota gratuito a los ciudadanos para que no consulten en los centros de salud y primero lo hagan por esta plataforma… así evitan riesgos de propagación del virus y no congestionan los centros de salud», puntualizó una fuente.

«Evaluamos si tiene riesgo de ser sospechoso y, si es así, lo atiende un médico voluntario por teleconsulta».

Aparte de eso, la UdeC tiene iniciativas en áreas tan diversas como laboratorios para detección de COVID-19; la fabricación de equipamiento y dispositivos; el análisis de datos, investigaciones en salud mental y productos farmacéuticos, como la producción de INFa2b inhalable para complementar terapia de COVID-19.

Aportes teóricos

También ha habido innovaciones a nivel teórico. En la Universidad Técnica Federico Santa María, por ejemplo, se trabaja en un modelo matemático de estimación de la máxima demanda de camas UCI que se irán requiriendo en Chile.

“Lo que intentamos es determinar qué medidas serían más efectivas y, así, poder orientar a las autoridades sobre en cuáles concentrarse en distintas etapas de la enfermedad, las que son muy diferentes en cada ciudad”, subrayó al respecto el académico del Departamento de Matemática y parte del AM2V, Pedro Gajardo.

La USM además colabora en la fabricación de escudos faciales contra el coronavirus.

Esta herramienta consta de una suerte de visera o halo, el cual lleva una lámina de acrílico frontal, junto con un elástico de alta durabilidad y extensión en la parte trasera, para ajustar este elemento a las cabezas de los profesionales de la salud. El desarrollo fue revisado y aprobado por el área de Infecciones Asociadas a la Atención en Salud del Hospital Dr. Gustavo Fricke de Viña del Mar.

Asimismo, emprendedores de la USM desarrollan el primer vacunatorio eléctrico móvil en Chile, que toma muestras de COVID-19.

El vehículo fue lanzado por Antu Energía, emprendimiento apoyado por el Instituto 3IE de la Casa de Estudios, y se encuentra operativo en las comunas de Recoleta, Macul y La Reina.

Trabajo colaborativo

También hay trabajo colaborativo. Por ejemplo, investigadores de la Universidad Andrés Bello (UNAB) participan en un proyecto colaborativo junto a la Universidad de Chile, Universidad Católica, Universidad Católica de Valparaíso, que secuenciará entre 100-150 genomas a partir de muestras del virus representativas de todo el país (incluyendo lugares públicos como cajeros, supermercados, transporte) y de distintos momentos de la progresión de la pandemia, es decir, considerando las variables de lugar y tiempo.

Esta información sirve para descubrir las variantes del virus que circulan acá, trazar las rutas migratorias del mismo hacia, desde y dentro de Chile, tener un panorama de la propagación y hacer predicciones de su comportamiento, como también para un eventual tratamiento/vacuna y la evaluación de las medidas de contención establecidas.

La UNAB además impulsó la reconversión de un laboratorio para hacer diagnósticos de COVID-19.

Este laboratorio cuenta con un sofisticado equipamiento compuesto por equipos de PCR quantitativo, gabinete de bioseguridad nivel 2, donde inicialmente se realizará la extracción del genoma viral usando kits manuales. Sin embargo, la UNAB decidió asimismo invertir en un robot para procesamiento de muestras, el que ayudará a acelerar el proceso de extracción y aumentar la seguridad de las personas.

“Como laboratorio de virología y de biología molecular, tenemos la experiencia y sabemos la técnica utilizada para diagnosticar el COVID-19 y lo hacemos rutinariamente con el propósito de investigación. Hoy, ponemos a disposición el equipamiento y el equipo de personas para convertirnos en un laboratorio clínico. Habilitamos un espacio cerrado, donde trabajaremos para la red pública de salud”, explica Gloria Arriagada, investigadora bioquímica del Instituto de Ciencias Biomédicas de la UNAB.

Otros apoyos

Finalmente, la labor de las entidades no se ha limitado a la innovación, sino también a la cooperación en vista de la emergencia sanitaria.

El Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), por ejemplo, firmó un convenio junto a la Universidad de Magallanes y el Parque Etnobotánico Omora, para entregar en comodato al Servicio de Salud –por 30 días y renovable–, la estación de campo del Programa de Conservación Biocultural Subantártica en Isla Navarino, del IEB-UMAG-Universidad de North Texas.

El inmueble, que se creó el año 2010 y que cuenta con más de 20 habitaciones, cocina y baño, dispondrá de sus instalaciones para albergar a personal de salud ante la contingencia sanitaria. Esto, con el objeto de reforzar el servicio hospitalario y los requerimientos que se susciten en Puerto Williams y la región.


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