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Recintos asistenciales de la región de Los Ríos, recibieron un nuevo aporte de escudos faciales destinados a la protección del personal de salud frente al Covid-19; elementos confeccionados por el Laboratorio de Innovación Tecnológica LeufüLab de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería UACh en el marco de una iniciativa de colaboración con la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la macrozona Sur.

En total son 10 mil nuevos escudos faciales que cuentan con un diseño mejorado y que se suman a los entregados durante el mes de marzo y abril.

En esta ocasión gracias a contactos establecidos con la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la macrozona sur Olga Barbosa, se cuenta con el apoyo en el ensamblaje de estos elementos, de dos jóvenes egresados hace dos años del Centro de internación CIP CRC de Valdivia y que por sus aptitudes técnicas fueron considerados para esta labor.

Olga Barbosa, Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la macrozona Sur señaló que “este es un claro ejemplo de cooperación entre distintas instituciones con un fin muy concreto y urgente para proteger a nuestro personal de salud. Además nos demuestra que el conocimiento y la especialización técnica está en distintos lugares y personas como en este caso en el equipo de Innovación de Leufülab y estos dos jóvenes de la Unión que ensamblan los protectores faciales».

Por su parte, el Dr. Guillaume Sérandour, director del Laboratorio LeufüLab, destacó que ha sido gratificante como Universidad y como laboratorio poder contribuir desde el ámbito tecnológico a apoyar al personal de salud ya que sin duda, “son quienes más expuestos han estado frente a la pandemia para la cual nadie estaba preparado y si con nuestras capacidades podemos ser un aporte, esperamos seguir colaborando”.

El Decano de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería, Dr. Richard Luco destacó el compromiso con que todo el equipo del Laboratorio LeufüLab ha asumido este desafío, lo que ha permitido articular una serie de acciones destinadas a colaborar con el personal de salud y resaltó que ello ha permitido que diversas instituciones hayan decidido sumarse a colaborar desde diversos ámbitos.

Valoran aporte a la red asistencial de salud

Este viernes diversos representantes de hospitales de la región, acudieron hasta dependencias de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería, para recibir 200 unidades de protectores faciales por cada recinto asistencial.

Al respecto Roger Paredes, Director del Hospital Santa Elisa de San José de la Mariquina, valoró enormemente el aporte recibido a la fecha. “Ha sido extraordinario el aporte que la UACh ha realizado hacia nuestro personal de salud”. Este hospital cuenta con 170 funcionarios y al comienzo fue muy difícil conseguir elementos de protección porque era muy difícil conseguirlos en el mercado. Añadió que desde el Laboratorio LeufüLab han recibido escudos faciales y dispositivos abre puertas lo que sumado a la remesa entregada este viernes suma más de 350 elementos de seguridad para el personal.

Nicolás Castro es ingeniero civil mecánico de Ingeniería UACh y actualmente es parte del equipo de ingenieros que se mantienen desarrollando un ventilador mecánico, insumos de laboratorio y protecciones para el personal de salud de la región en el marco de la pandemia por COVID-19 que ha comenzado su avance hacia el peak de contagios. 

Su proyecto de tesis de grado denominado “prototipo de prótesis transtibial” mientras era estudiante de la carrera de Ingeniería Civil Mecánica, realizada en conjunto con el Laboratorio de Innovación Tecnológica LeufüLab de la Facultad de Cs. de la Ingeniería UACh, marcaron su interés por la ingeniería aplicada a problemas de la salud. 

Hoy Nicolás es parte del equipo de estudiantes e ingenieros que desarrolla “Ambumatic”, uno de los ventiladores mecánicos desarrollados en el país más destacados, debido al posible aporte que significaran al sistema de salud en el contexto de la emergencia sanitaria mundial.

“Queríamos aportar con lo que fuese”

“Al principio hubo incertidumbre. Pensábamos hacer cosas con los materiales que tuviéramos. Pero luego, como equipo, pensamos en ayudar desarrollando pequeños dispositivos y protectores faciales al personal de salud, el que entregamos a distintos centros y hospitales. 

Pero, unas semanas después, “pasamos a creer en nosotros y a creernos en el cuento de nuestras verdaderas capacidades”, sostiene.

“En ese momento en que nos encontrábamos creando el “Ambumatic”- recuerda el ingeniero- llegaron los apoyos institucionales y desde el gobierno regional, lo cual fue muy importante, ese apoyo económico significó también, una presión que impulsó nuestro proyecto”.

Nicolás igualmente destaca la oportunidad de estar aportando desde el Laboratorio de Innovación Tecnológica LeufüLab de Ingeniería UACh: “ el poder estar aquí sirvió para hacer una entrega de más de 3000 caretas en menos de 1 mes, desarrollar y investigación del ventilador y tórulas que son fundamentales para la toma de muestras para los test”. 

Aprendizajes

Nicolás Castro ha estado encargado del diseño, montaje y movimiento de todo lo que es el bombeo a la bolsa del “ambu”. Me he concentrado más que nada, en el diseño mecánico y neumático del dispositivo”.

El joven ingeniero destaca además, que su aprendizaje en ese proceso ha sido fundamentalmente profundizar su conocimiento interdisciplinario entre salud e ingeniería.

“Hemos tenido que aprender la parte médica de la respiración: patrones fisiológicos,  el funcionamiento de la respiración humana y las variables respiratorias que están en juego en cada tipo de pacientes”, apunta.

A grandes rasgos, la respiración no es tan sencilla como uno cree, no es sólo exhalar y respirar: “hay un volumen, hay una relación que va cambiando permanentemente que está vinculada por ejemplo, a la cantidad de dióxido de carbono que existe en el aire”, explica.

Castro observa que esta mezcla interdisciplinaria ha sido un fenómeno más bien mundial, “nos hemos dado cuenta cómo podemos aportar a las salud desde distintos ámbitos del saber”.

“En nuestro caso, hemos aportado desde crear y aportar con soportes y dispositivos, somos quienes intentamos apoyar al personal de salud que está frente al paciente entregandole herramientas”, explica el ingeniero.

Nota realizada por ElMostrador.cl

Es una tendencia a nivel mundial: este jueves, la U. de Oxford empezó a probar una vacuna contra el SARS-CoV-2 en seres humanos. Prototipos de ventiladores mecánicos, aplicaciones de IA e investigación en nanobodies son algunos de los ejemplos en nuestro país. Sin embargo, no solo hay trabajo por institución, sino también investigaciones en que colaboran varias entidades. Cerca de 300 proyectos se postularon al concurso Retos de Innovación COVID-19, una iniciativa organizada por el Ministerio de Ciencia, Corfo y el Laboratorio de Gobierno del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, cuyos ganadores se darán a conocer próximamente.

La vacuna contra el coronavirus en que actualmente trabaja la Universidad de Oxford, que comenzó a probarla este jueves en seres humanos, mientras Estados Unidos y China trabajan en pruebas similares, es uno de los ejemplos de los avances de la biotecnología en el contexto de la pandemia a nivel mundial.

Las innovaciones también abarcan otras áreas, como la telemedicina, la inteligencia artificial y la industria farmacéutica, entre otras.

Se trata de un impulso a la innovación tecnológica en universidades y centros de investigación que también se está dando en Chile.

En nuestro país, algunos ejemplos son prototipos de ventiladores mecánicos, escudos faciales y aplicaciones de celulares. Sin embargo, no solo hay trabajo individual por institución, sino también investigaciones en que colaboran varias entidades.

Cerca de 300 proyectos se postularon al concurso Retos de Innovación COVID-19, una iniciativa organizada por el Ministerio de Ciencia, Corfo y el Laboratorio de Gobierno del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, cuyos ganadores se darán a conocer próximamente.

Varias líneas de acción

Usualmente, las universidades trabajan en varias líneas de acción. Por ejemplo, en la Universidad de La Frontera hay trabajo en el área de contención y seguimiento, con el desarrollo de una plataforma informática para contención comunitaria preventiva y seguimientos de casos positivos y en cuarentena. Se trata de un trabajo articulado con la compañía multinacional Everis, la empresa nacional Telsur y el Servicio de Salud Araucanía Sur.

Por otro lado, en el área de diagnóstico, se realizó la habilitación de dos laboratorios de diagnóstico, junto con la exploración de nuevas alternativas de testeos.

Asimismo, en el área de respiración mecánica, la casa de educación superior trabaja en varios prototipos de respiradores mecánicos.

En la Universidad de Chile, el Laboratorio de Fabricación Digital FabLab, de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, diseñó un escudo facial que comenzará a ser impreso por fabricantes nacionales.

Se venderá a un precio ético, con el objetivo de rebajar los costos para los centros de salud y a la vez apoyar a los productores que se enfrentan a la crisis económica.

En esa universidad, cuatro equipos además trabajan para producir 2.000 escudos faciales antivirus para el Hospital Clínico de la U. de Chile.

Fueron diseñados por la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Casa de Bello, para apoyar en la crisis sanitaria por COVID-19.

Ventilador mecánico

En otros casos, diversas universidades trabajan en un mismo aparato. Un ejemplo son los prototipos de ventiladores mecánicos, en que trabajan universidades como la U. de Chile, la U. Austral y la Universidad Técnica Federico Santa María, entre otras.

En el primer caso, inició una fase avanzada de pruebas de salud. El equipo fue desarrollado por la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile y comenzará a ser evaluado con un pulmón artificial, gracias al apoyo de profesionales de la salud de la Facultad de Medicina y del Hospital Clínico del mismo plantel.

La iniciativa tiene como objetivo construir estos ventiladores de manera masiva y a bajo costo en Chile para ponerlos a disposición del sistema de salud en las próximas semanas.

En la UACH, en tanto, se trata del “Ambumatic”, creado por el Laboratorio de Innovación Tecnológica LeufüLab de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería.

Tras la aprobación, por parte del Comité de Ética-Bioética de la UACH, se iniciará el estudio preclínico controlado que permitirá validar el desarrollo de este prototipo de dispositivo de asistencia para ventilación mecánica.

El dispositivo diseñado en la U. Austral, desde su inicio, se ha centrado en el usuario final que es el paciente y por ello el equipo ha sido riguroso en incluir a médicos y personal de salud experto en el área para su desarrollo y considera además pruebas en animales, antes del uso en seres humanos.

Nuevas metodologías de diagnóstico

En esta misma universidad, un grupo de investigadores, dirigidos por Claudio Verdugo, de la Facultad de Ciencias Veterinarias, en conjunto con AUSTRAL-Omics y en coordinación con el Laboratorio de Biología Molecular del Hospital Base de Valdivia, realizarán estudios epidemiológicos.

Lo nuevo es que se implementarán nuevas metodologías de diagnóstico de COVID-19, para responder, si fuese necesario, a la actual falta de insumos para la técnica oficial empleada.

El equipo propone un método de bajo costo para diagnóstico masivo, que pueda ser utilizado para el monitoreo de personal crítico en riesgo de infección por su alta exposición al SARS-CoV-2.

Asimismo, en el laboratorio dirigido por el doctor Alejandro Rojas se evalúa una terapia de emergencia con Anticuerpos: búsqueda de anticuerpos de alpaca (nanobodies) capaces de bloquear y neutralizar el virus, para la generación de una terapia administrada por inhalación.

Por otro lado, un colaborador canadiense, creador de la vacuna contra el ébola, pondrá a disposición del Hospital Base y la UACH una vacuna desarrollada por su laboratorio, con la intención de realizar un estudio clínico Fase 1 en Valdivia. Para ello, se está intentando levantar el financiamiento necesario con la Sofofa.

Telemedicina

La Universidad de Concepción (UdeC), específicamente la Facultad de Medicina, creó una plataforma para que los ciudadanos aprovechen la telemedicina en la detección del virus.

«Lo que estamos intentando es ofrecer un servicio de atención remota gratuito a los ciudadanos para que no consulten en los centros de salud y primero lo hagan por esta plataforma… así evitan riesgos de propagación del virus y no congestionan los centros de salud», puntualizó una fuente.

«Evaluamos si tiene riesgo de ser sospechoso y, si es así, lo atiende un médico voluntario por teleconsulta».

Aparte de eso, la UdeC tiene iniciativas en áreas tan diversas como laboratorios para detección de COVID-19; la fabricación de equipamiento y dispositivos; el análisis de datos, investigaciones en salud mental y productos farmacéuticos, como la producción de INFa2b inhalable para complementar terapia de COVID-19.

Aportes teóricos

También ha habido innovaciones a nivel teórico. En la Universidad Técnica Federico Santa María, por ejemplo, se trabaja en un modelo matemático de estimación de la máxima demanda de camas UCI que se irán requiriendo en Chile.

“Lo que intentamos es determinar qué medidas serían más efectivas y, así, poder orientar a las autoridades sobre en cuáles concentrarse en distintas etapas de la enfermedad, las que son muy diferentes en cada ciudad”, subrayó al respecto el académico del Departamento de Matemática y parte del AM2V, Pedro Gajardo.

La USM además colabora en la fabricación de escudos faciales contra el coronavirus.

Esta herramienta consta de una suerte de visera o halo, el cual lleva una lámina de acrílico frontal, junto con un elástico de alta durabilidad y extensión en la parte trasera, para ajustar este elemento a las cabezas de los profesionales de la salud. El desarrollo fue revisado y aprobado por el área de Infecciones Asociadas a la Atención en Salud del Hospital Dr. Gustavo Fricke de Viña del Mar.

Asimismo, emprendedores de la USM desarrollan el primer vacunatorio eléctrico móvil en Chile, que toma muestras de COVID-19.

El vehículo fue lanzado por Antu Energía, emprendimiento apoyado por el Instituto 3IE de la Casa de Estudios, y se encuentra operativo en las comunas de Recoleta, Macul y La Reina.

Trabajo colaborativo

También hay trabajo colaborativo. Por ejemplo, investigadores de la Universidad Andrés Bello (UNAB) participan en un proyecto colaborativo junto a la Universidad de Chile, Universidad Católica, Universidad Católica de Valparaíso, que secuenciará entre 100-150 genomas a partir de muestras del virus representativas de todo el país (incluyendo lugares públicos como cajeros, supermercados, transporte) y de distintos momentos de la progresión de la pandemia, es decir, considerando las variables de lugar y tiempo.

Esta información sirve para descubrir las variantes del virus que circulan acá, trazar las rutas migratorias del mismo hacia, desde y dentro de Chile, tener un panorama de la propagación y hacer predicciones de su comportamiento, como también para un eventual tratamiento/vacuna y la evaluación de las medidas de contención establecidas.

La UNAB además impulsó la reconversión de un laboratorio para hacer diagnósticos de COVID-19.

Este laboratorio cuenta con un sofisticado equipamiento compuesto por equipos de PCR quantitativo, gabinete de bioseguridad nivel 2, donde inicialmente se realizará la extracción del genoma viral usando kits manuales. Sin embargo, la UNAB decidió asimismo invertir en un robot para procesamiento de muestras, el que ayudará a acelerar el proceso de extracción y aumentar la seguridad de las personas.

“Como laboratorio de virología y de biología molecular, tenemos la experiencia y sabemos la técnica utilizada para diagnosticar el COVID-19 y lo hacemos rutinariamente con el propósito de investigación. Hoy, ponemos a disposición el equipamiento y el equipo de personas para convertirnos en un laboratorio clínico. Habilitamos un espacio cerrado, donde trabajaremos para la red pública de salud”, explica Gloria Arriagada, investigadora bioquímica del Instituto de Ciencias Biomédicas de la UNAB.

Otros apoyos

Finalmente, la labor de las entidades no se ha limitado a la innovación, sino también a la cooperación en vista de la emergencia sanitaria.

El Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), por ejemplo, firmó un convenio junto a la Universidad de Magallanes y el Parque Etnobotánico Omora, para entregar en comodato al Servicio de Salud –por 30 días y renovable–, la estación de campo del Programa de Conservación Biocultural Subantártica en Isla Navarino, del IEB-UMAG-Universidad de North Texas.

El inmueble, que se creó el año 2010 y que cuenta con más de 20 habitaciones, cocina y baño, dispondrá de sus instalaciones para albergar a personal de salud ante la contingencia sanitaria. Esto, con el objeto de reforzar el servicio hospitalario y los requerimientos que se susciten en Puerto Williams y la región.


CONCURSO. El prototipo de ventilador mecánico diseñado en la UACh debe obtener validación técnica de Autoridad Sanitaria.

Nota realizada por AustralValdivia.cl

Entre un total de 35 iniciativas de todo el país, el prototipo de ventilador mecánico denominado «Ambumatic» diseñado por el Laboratorio de Innovación Tecnológica LeufüLab de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería UACh es uno de los cinco proyectos preseleccionados por la plataforma público-privada «Un respiro para Chile».

«Un respiro para Chile» es una iniciativa impulsada por el Fondo de Adopción Tecnológica que conformó Solidaridad e Innovación Empresarial (SiEmpre) y el Ministerio de Ciencias Tecnología, Conocimiento e Innovación. La plataforma es liderada por Sofofa Hub, Socialab, el BID y los ministerios de Economía y Ciencias.

«Nos da mucha satisfacción»

El decano de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería, Richard Luco, sostuvo que «esta es una excelente noticia que nos da mucha satisfacción, porque el equipo que diseñó el prototipo está integrado no solo por académicos, sino por egresados y estudiantes de pregrado».

Nota publicada en DiarioChiloe.cl

Los implementos de seguridad para prevenir contagios de COVID 19 fueron fabricados en el Laboratorio LeufüLab gracias a un trabajo colaborativo.

Un aporte consistente en 500 protectores facialesfue entregado a personal del Hospital Base de Osorno, gracias a una colaboración  entre el Laboratorio de Innovación Tecnológica LeufüLab de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería UACh  y la Empresa de Servicios Sanitarios de Los Lagos ESSAL.

“En base a un trabajo de colaboración inicial entre la empresa sanitaria y la Facultad de Ciencias de la Ingeniería UACh, que se venía gestando desde antes del inicio de la pandemia del Coronavirus, se nos planteó la necesidad de apoyar a personal del Hospital de Osorno con este elemento de seguridad y considerando que se trata de una comuna que ha tenido altos índices de contagio, decidimos apoyar con la entrega de estos elementos a través de ESSAL”, explicó el Dr. Guillaume Sérandour, director del Laboratorio LeufüLab.

El Gerente General de ESSAL, José Sáez, manifestó que esta ayuda se concretó en base al trabajo colaborativo que han venido realizando ambas instituciones y que en esta oportunidad tiene una aplicación práctica que va en ayuda de personas que día a día combaten directamente al Coronavirus.

“De esta emergencia ocasionada por el COVID 19 no saldremos solos. Es necesario que las instituciones aúnen esfuerzos para generar acciones que contribuyan en detener la pandemia. En este caso el personal médico del Hospital Base de Osorno podrá contar con máscaras de protección que les permitirán trabajar en forma más segura. Nosotros como compañía sanitaria estamos comprometidos con nuestra comunidad para salir adelante en medio de esta crisis”, precisó Sáez.

Ambas instituciones continuarán desarrollando acciones conjuntas para ir en beneficio de la comunidad.

OBJETIVO. Buscan apoyar a la red de salud pública en emergencia sanitaria.

Mira el reportaje aquí:

Grupos de la Universidad Católica, Universidad de Chile, Universidad de Santiago y la Universidad Austral de Chile, entre otros, se encuentran avanzando en distintos modelos para ser replicados en serie de los equipos, que son el principal insumo médico para tratar a los pacientes graves contagiados con el virus.

Mira el video

La disponibilidad de ventiladores mecánicos se ha convertido en una de las preocupaciones que más atención ha concentrado ante el avance del COVID-19 debido a que se trata del principal insumo médico para tratar a los pacientes graves contagiados con el virus. 

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, dijo el jueves pasado que el gobierno “prescinde” de los más de 1.400 respiradores que el gobierno adquirió y que debían llegar a fines de mayo.

Según confirmó el ministro a CHV Noticias, serán 4.200 los ventiladores disponibles en Chile para el peak de contagios, el cual llegaría a una cifra cercana a los 100.000 casos.

Lee también: Investigadores chilenos avanzan en la validación de un nuevo mecanismo de diagnóstico del COVID-19

En ese escenario, al menos 14 grupos de distintas universidades chilenas se encuentran trabajando en prototipos que puedan ser replicados en serie.

En la Universidad Católica hay un equipo liderado por el ingeniero Felipe Lechuga que ya tiene cinco ventiladores fabricados y el pasado jueves realizaron probaron uno con un pulmón artificial.

El equipo no está hecho con impresión 3D, tiene piezas de acero inoxidable y fue realizado en base a un modelo de una máquina española. Esta semana contarán con una línea de ensamblaje en el centro de innovación de la universidad, por lo que Lechuga afirmó que lo único que les faltaría es que la autoridad sanitaria valide el prototipo para comenzar la producción.

En tanto, en la Universidad de Chile hay dos equipos: el primero es del área de ciencias, liderado por el académico Juan Carlos Letelier, quien trabaja en coordinación con los centros de manufactura industrial de la FACh, el Ejército y la Armada. 

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El otro grupo es encabezado por el vicedecano de Ingeniería, James McPhee, quien cuenta con el respaldo de la Facultad de Medicina, que trabaja a partir de un diseño liberado por el MIT. 

En el caso de la Universidad de Santiago (USACh), el ingeniero eléctrico Patricio Nova lidera un equipo que partió trabajando con un prototipo de su empresa, Procid, y hace dos semanas presentó resultados a Alejandro Santander, jefe de pacientes críticos de la ex Posta Central.

También en la Universidad Austral hay un equipo trabajando un prototipo, que el pasado jueves fue probado por primera vez con un animal, un cerdo que habría funcionado bien.

De este modo, si consiguen el visto bueno de la autoridad sanitaria, proceder con pruebas en humanos.

Nota publicada en Grupo Diario Sur

Christian Santibáñez es laborante del laboratorio Leufülab y participa activamente en un equipo multidisciplinario que pretende desarrollar prototipos para auxiliar la labor de los servicios de salud de la región en medio de la crisis sanitaria por el Covid-19.

La pandemia causada por el Coronavirus ha puesto a prueba no sólo a los médicos y trabajadores de la salud, sino que también a la sociedad en su conjunto. Esto es algo que los académicos, investigadores y estudiantes de la Universidad Austral de Chile entendieron con premura, y por lo mismo, no tardaron en ponerse manos a la obra.

Es el caso de Christian Santibáñez, estudiante de la carrera de Ingeniería Civil Electrónica, quien en estos días está desarrollando un brazo accionado por un motor que presiona una bolsa de respiración ambulatoria, llevando aire a los pulmones de un paciente que no puede respirar. 

“El panel del control de este brazo mecánico permite controlar distintas variables fisiológicas necesarias para la operación en pacientes: el volumen tidal, la frecuencia respiratoria y el tiempo de inhalación y exhalación; además se incorpora un sensor de presión. Todos estos datos son visualizados en una pantalla y operados por especialistas del área de la salud”, explica Christian.

Se trata de una herramienta mecanizada que podría ser crucial a la hora de salvar vidas ante un eventual colapso de los centros de salud asistencial. Asimismo, puede resultar vital para lograr traslados de pacientes desde otras comunas de la región al Hospital Base de Valdivia.

“LO APRENDIDO HA SIDO FUNDAMENTAL”

Christian está a las puertas de titularse como ingeniero civil electrónico, de hecho, lo investigado para su trabajo de tesis y la formación que ha tenido en el Instituto de Electricidad y Electrónica han sido esenciales para el proceso de desarrollo de este brazo mecanizado para respiradores ambulatorios.

“Lo aprendido en la carrera ha sido fundamental, ya que mucho del conocimiento aplicado a la confección del ventilador lo he aprendido durante esos años. Además, he recibido el apoyo directo de mis profesores durante el tiempo en que hemos desarrollado el prototipo. Ellos siempre han estado colaborando y tenido buena disposición ante las dudas e inquietudes que me han surgido durante este desarrollo”, explica.

UNA INNOVACIÓN QUE PODRÍA SALVAR VIDAS

Son pocos los estudiantes que son capaces de vislumbrar una aplicación práctica de los prototipos que desarrollan como laborantes, menos aún, cuando éstos pueden llegar a ser determinantes a la hora de salvar vidas.

Sin embargo, a causa de la delicadísima situación sanitaria que experimenta el país, y el mundo entero, en estos momentos, el avance tecnológico en el que trabaja Christian, podría ser extremadamente útil para evitar un colapso en los servicios de salud. 

“Yo creo que este equipo servirá una vez llegue el peak de la pandemia en la región, como equipos de emergencia y de soporte vital para personas que eventualmente no tengan cupo para ocupar un ventilador mecánico”, señala con optimismo. 

Todo un ejemplo de vinculación entre lo aprendido en las aulas y ponerse al servicio de las urgentes necesidades por las que atraviesa la comunidad en estos días. 

SOBRE LEUFÜLAB

Para más información sobre el trabajo que está realizando el laboratorio Leufülab de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería de la Universidad Austral de Chile para hacer frente al Coronavirus, los invitamos a visitar su sitio web en https://leufulab.cl/

Algunas instituciones están probando los primeros ventiladores mecánicos hechos en Chile, una cruzada para salvar vidas que ya tienen sus primeros prototipos funcionando.

Leufulab como parte de la Facultad de Cs. de la Ingeniería UACh es se ha sumado al combate contra la pandemia mundial, COVID-19. Por ello, durante las últimas semanas ha desarrollado distintos prototipos dei implementación y un ventilador mecánico que se encuentra en fase de testeo clínico.
El decano de Ingeniería UACh, Richard Luco Sallman conversó con el programa Mundo Plus Vanguardia de Mega Plus sobre este desafío.

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